El ritmo diario acelerado, las tareas de casa, los niños, el trabajo, los problemas personales, las tensiones… El cúmulo de estas situaciones puede provocar un cuadro de estrés y agobio. Stop. Para un momento, tómate un respiro y busca un poco de calma y sosiego.

Puedes lograr combatirlas con ejercicios muy fáciles realizables en cualquier lugar e incluso si no tienes demasiado tiempo. Aquí te mostramos maneras de relajarte en cinco minutos.

Camino

Todos saben que cualquier actividad física, y en especial caminar, ayuda al organismo. Si sientes estrés, prueba con caminar durante cinco minutos. Al hacerlo, podrás relajarte por el hecho de estar en soledad en un estado de atención involuntaria, es decir, prestando atención pero al mismo tiempo reflexionando sobre un problema.

Repito

Repetir una frase o mantra mientras inspiras y expiras también puede ayudarte a recobrar la paz. “Tranquilidad”, “Estoy en paz”, “Todo irá bien” o “No pasa nada” pueden ser óptimas para relajarte.

Visualizo

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos recomienda que cada persona tenga su dosis diaria de sueño despierto, ya que ayuda a bajar el nivel de estrés. Cuando estés nervioso, imagina que estás en tu sitio favorito o haciendo una actividad que te gusta. Primero, sitúate en el lugar, y luego incorpórale cada sensación que sientes allí. Verás que transportarte a una realidad paralela te ayudará a bajar la tensión.

Consejo


  • No dejes la mente en blanco en momentos que necesitas estar totalmente concentrado. Mientras conduces, cocinas o trabajas con objetos o equipos peligrosos puede ser muy arriesgado. Debes estar alerta.

Escucho música

La música clásica tiene un efecto tranquilizador sobre las personas, por eso, muchos la eligen para antes de irse a dormir. Sin embargo, si lo que buscas es desestresarte, simplemente debes escuchar, tararear o cantar tu canción favorita. Esto activará un neuroquímico llamado dopamina, el cual es responsable de que te sientas a gusto

Tomo un poco de miel

La miel, además de ser un gran antibiótico, tiene una serie de componentes que producen glucógeno. Esta sustancia se concentra en el hígado, órgano estimulado por el cerebro para generar nuevos azúcares cuando está transcurriendo un momento estresante. Al comer miel, aportas azúcares buenos a tu cuerpo y así evitas que el cerebro genere hormonas estresantes, como la adrenalina y el cortisol.

Y al final… Acabo como el siguiente Gato… ¿Y tú? ¿Algún consejo que nos quieras dar?

Zen in the petting zone

Un vídeo publicado por Waffles (@waffles_the_cat) el

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