Dormir bien, Salud y bienestar

Cena saludable, descanso reparador

En el día mundial de la alimentación, desde Todoplano queremos darte los mejores consejos alimenticios para que logres conciliar un sueño reparador con el que te levantes cada día como nuevo. Y es que la alimentación saludable es un pilar muy importante a la hora de lograr un verdadero descanso. En líneas generales, hay que evitar cenar tarde y en gran cantidad, pero hay muchos más consejos.

Cena sin prisas

Las prisas son malas consejeras y en este ámbito tienen una gran influencia. Es cierto que a veces por distintos motivos llegamos tarde a casa y lo que nos apetece es cenar algo rápido e irnos a la cama a descansar. Sin embargo, esto puede ser contraproducente, ya que nuestro cuerpo necesita cierta pausa y tranquilidad para realizar una buena digestión. Si no le damos ese tiempo, al meternos en la cama aún estaremos realizando ese proceso y nos será más difícil coger el sueño. Así que ya lo sabes, en cuanto a las cenas, mejor aplicarse aquello de “vísteme despacio, que tengo prisa”. Por lo tanto, recomendamos cenar pronto, lo ideal sería unas tres horas antes de acostarte, para que al hacerlo ya hagas completado la digestión.

¿Puedo tomar dulce?

Claro que sí. Los alimentos dulces no están contraindicados por sí mismos puesto que el dulce también puede ser saludable, aunque hay que elegir bien. El chocolate, los pasteles o la bollería industrial no serían alimentos adecuados, puesto que nos llevarán a un estado de alteración que dificultará la conciliación del sueño. Sin embargo, los amantes del dulce tenemos alternativas. Un yogur desnatado con plátano o un vaso de leche con miel o avena pueden ser nuestros complementos ideales.

Ejemplo de alimento no saludable

Alimentos no saludables: Los pasteles en la cena nos dificultan la conciliación del sueño.

Ni mucho ni poco: saludable

Todos sabemos que cenar mucho nos puede dificultar el sueño, pero igual de perjudicial puede ser cenar poco. Si cenas poca cantidad es posible que el hambre te despierte durante la noche. Así pues, lo correcto sería tomar una ración de hidratos de carbono como patatas, pasta o arroz integral; una de proteínas que puede incluir huevo, pollo o pescado; y una de verdura. De esta manera, estaremos tomando una cena ligera pero nutritiva, lo que nos proporcionará una fácil digestión y un sueño reparador. Otros ejemplos de platos ligeros y saciantes serían las ensaladas o las cremas de verduras. En este apartado destacamos también a las ciruelas, que ricas en magnesio y vitaminas del grupo B, ayudan a regular el ciclo del sueño.

¿Qué alimentos hay que evitar?

En primer lugar, todos aquellos alimentos que contengan altos niveles de grasa nos van a dificultar la digestión. Por lo tanto, deberemos evitar las carnes grasas, los embutidos, las frituras y las legumbres, que son lentas de digerir. Además, y pese a que es saludable comerlos en otros momentos del día, tendremos que evitar en nuestras cenas alimentos diuréticos como el melón, los espárragos o las endibias. Estos alimentos nos darán ganas de ir al baño e interrumpirán nuestro descanso.

Por último y aunque también es bastante conocido, debemos llevar una dieta equilibrada y saludable que no contenga grandes cantidades de teína o cafeína y, por supuesto, reducir al máximo la ingesta de alcohol.