Una de las cosas que peor llevan los padres y las madres es el tema del sueño. Los bebés se despiertan mucho, y en cada despertar nos despiertan. En este sentido, si se les atiende rápido no tardan demasiado en dormirse y podemos todos seguir durmiendo. El problema, o uno de los mayores problemas, es cuando llega la noche e intentamos que se duerman, o cuando es por la tarde y tratamos de que cojan el sueño sin éxito, pese a que tienen ganas de dormir.

Puedes intentar lo siguiente:

Y si no te funciona, aquí te dejamos algunas pautas a tener en cuenta.

Primeros 3 meses del bebé

No puedes imponer un horario de sueño o enseñar a dormir toda la noche a un recién nacido. Tu recién nacido necesitará alimentarse cada pocas horas, así que es normal que no duerma de corrido. Trata de dormir cuando él duerma para no acabar agotada, porque la falta de sueño puede hacerte más proclive a la depresión e incluso crear problemas en tu relación de pareja.

Algunas estrategias que te pueden ayudar a crear buenos hábitos de sueño en tu recién nacido son:

  • Durante las tres o cuatro primeras semanas, puedes envolver al bebé apretadito con una mantita para que se sienta más cómodo y seguro.
  • A partir de las 6 semanas, puedes reforzar el ritmo biológico de tu bebé estableciendo una rutina para ir a dormir. Por ejemplo, hacia la misma hora cada tarde, dale un baño, léele un libro, dale de comer, cántale una canción de cuna y acuéstalo. Trata de levantarlo por la mañana a la misma hora cada día y ponlo a dormir la siesta a las mismas horas cada día. (Ten en cuenta que necesitarás ir ajustando estos horarios a medida que tu bebé crezca y madure.)

Consejos y contenido útil para dormir a un bebe

-Horario para dormir: Sobre las 20:30 o 21:00 es una buena hora para acostumbrar al niño a que se duerma, ya que en ese rato empiezan a funcionar varios mecanismos hormonales que aumentan el sueño. La rutina debe ser todo lo fija que se pueda para que el niño se habitúe mejor, evitando las excepciones salvo en casos muy concretos y especiales.

-Música: Las nanas y canciones de cuna son un clásico para dormir a los pequeños y muchas veces son realmente útiles. Son más efectivas si las canta alguno de los padres, ya que harán que el niño se sienta arropado y querido, pero se pueden reemplazar por una grabación. Además de las nanas hay otros tipos de música relajada que funcionan, como algunas melodías de música clásica, canciones celtas, etc.

-Ruidos para dormir al bebé: Hay ruidos muy concretos que se pueden hacer en casa y que pueden ayudar a dormir al bebé. Por ejemplo, el ruido del aspirador o el secador del pelo, al parecer les recuerda a los sonidos que oían en el vientre de su madre.

Otro truco que a veces funciona es dar una serie de palmaditas suaves en la parte baja de la espalda. De todos modos el mejor recurso es hacer pruebas y conocer bien al bebé, ya que en ocasiones hay experimentos que dan resultado: mirar fijamente a los ojos al bebé cuando está en la cuna, enseñarle un aparato electrónico como un móvil o acariciar el puente de la nariz son algunas ideas.

¿Y tú bebe? ¿Duerme bien o te trae de cabeza cada noche?

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